Champion ~ Final desde la perspectiva de Day
Hola, hace un tiempo termine de leer este hermoso libro y tuve muchas cicatrices y dudas dentro de mi corazón. Ah por el ángel como amé este libro. Y pues después de mucho me anime a subir está pequeña parte del final de la trilogía Legend escrita por Marie Lu escrita desde la perspectiva de Day. Esto está hecho para que fans como yo disfruten. No es canon, solo es un fanfic. Y si me animo, tal vez puede escribir más de su historia después de aquel final que vimos en Champion. <3 Gracias por leer.
LOS
ÁNGELES, CALIFORNIA
REPÚBLICA
DE AMERICA
***
DIEZ AÑOS
DESPUÉS
DAY
1836 horas, 11 de julio
Sector de batalla, Los Ángeles
Ha pasado diez años,
todo este tiempo con recuerdos que vacilan en mi mente, algunos son felices,
otros son tristes, estoy seguro de que Eden sabe algo, sin embargo no me ha
querido decir nada. Siempre responde que me daré cuenta solo. Pero cómo. Sé que
he perdido algo, sé que algo me falta. Pero no pude estar más seguro hasta que
la vi en sueños. Con su melena larga de
cabello oscuro y ese traje militar exactamente como hace diez años después de
que desperté del coma.
Sí, han pasado diez
años. ¿Por qué si me conocía, no me dijo quién era realmente? Tengo pequeños
fragmentos de historias en mi cabeza, en una la veo luchando. Eso no me
sorprende, ella me dijo que yo había luchado junto a ella en la última
batalla que tuvo la república contra las colonias, la cual ganamos gracias a la
ayuda de las fuerzas principales de la Antártida. Pero de repente allí está,
ese recuerdo que hace que mi corazón
duela y el hecho de que haya olvidado algo como eso me hace sentir triste. No
puedo imaginar que sí realmente fuese cierto, en todo lo que ella ha podido
haber pasado. En mi recuerdo está ella, se encuentra cerca de mí y la estoy
besando. June, ella me dijo que su
nombre era June.
Hoy después de diez
años estoy regresando a la república, el país en donde sufrí, lloré y perdí
cosas. Parecería mentira decir que lo extrañé, pero es exactamente lo que
siento. Extrañé este país y sin duda, el estar pisando estás tierras me trae
nostalgia. Tengo veintisiete años ahora, ya no soy más ese jovencito de las
calles. Hoy estamos aquí debido a que entrevistaran a Eden por la posición de
ingeniero de batalla. Él está muy emocionado y me alegro por él. Me alegra ver
que después de todo lo que ha pasado ahora estemos en paz.
Los años en los que
viví en la Antártida fueron asombrosos, estuve concentrado en aprender cosas
nuevas cada día más. Pero a pesar de eso, cada noche en mi habitación sentía un
dolor profundo en mi pecho que no sabía explicar, no sabía el por qué. Mis días
fueron felices, tristes. Y de vez en cuando algunos amigos me presentaban a
chicas que eran muy hermosas. Pero nunca encontraba la razón de porque nunca
llegaba a nada serio con ninguna de
ellas.
Un día antes de hoy,
la pequeña Tess se comunicó conmigo, y me invitó a cenar a Eden y a mí después
de la entrevista que él tuviera. Aunque no estoy seguro si debería seguir
diciéndole pequeña, es toda una adulta ahora. Y estoy contento de verla
realizando sus sueños.
Mientras caminamos a
lo largo de la calle, cerca del sector de batalla, divisó una foto gigante que
lleva el retrato de alguien. Casi lo había olvidado. El elector de la
república, Anden. Cuando estaba en la Antártida hubo rumores acerca de él. Que
como había logrado hacer los tratados correspondientes para hacer la paz, que
como había luchado sin importarle que el pueblo no estuviera de su lado, que
como se había convertido en mejor elector que su padre. Mencionaron que Anden
estaba saliendo con alguien, ella era el prodigio de la nación y me sorprendí
mucho al enterarme que era ella, June Iparis, la chica que me dio las gracias
aquella vez en el cuarto oscuro de una de las habitaciones de la república.
En ese momento lo
deje pasar, pero algo dentro de mí no se sentía tranquilo. Sobre todo cuando
los rumores empezaron a crecer diciendo que tal vez ambos contraerían
matrimonio, ya que está prodigio de la nación, fue candidata a elector
princess, y por lo general, los que tenían este puesto, la mayoría de veces
terminaban vinculándose amorosamente con el elector. Al principio creí que la
forma en como me sentía era porque aquella vez en esa habitación ella me había
parecido bonita. Y realmente cuando me dijo que nos conocíamos porque habíamos
luchado juntos, odie el no poder recordar, sin duda nadie olvidaría a alguien
como ella. Pero fue así cuando tiempo después empecé a recordar más. Y talvez
después de todo mis celos tenían un trasfondo.
- No puedo creer que
nada haya cambiado –dice Eden que se encontraba caminando conmigo. Parece que
solo hayan pasado meses.
Eso no era cierto,
para mí el tiempo había pasado exactamente en su misma hora. Sonreí
despreocupadamente.
-Eso pasa cuando te
conviertes en un pequeño genio, Eden.
-Oye, ya no soy más
un pequeño. Estoy casi de tu tamaño, muy pronto te pasaré. –solté una pequeña
risa ante aquel comentario. Además de más guapo, tengo el cabello mejor… -No
termino la frase y se detuvo por un momento.
Cuando levante la
mirada hacia mi hermano, noté que observaba algo. Entonces se volvió hacia mí
con una sonrisa. En ese mismo instante seguí con la mirada hacía donde él
estaba mirando y la veo. Mismo cabello sujetado en una cola, mismos ojos, y ese
toqué de adulta le queda fantástico, la criatura más hermosa que pude haber
visto en mi vida. Le digo a mi corazón que se detenga o de lo contrario sus
latidos se escucharan tan fuerte que serían capaces de derrumbar un edificio. Siento
que al verla lo que creía haber perdido vuelve a mí, y siento que el dolor en
mi corazón que aparecía en las noches sin saber el porqué, puede desaparecer. Ella
me mira también, con un gesto impredecible, me gustaría ser capaz de saber qué
es lo que está pasando por su cabeza. Eden y yo comenzamos a avanzar. Ella
agacha la cabeza y avanza también. Nos pasamos sin decir una palabra. Poco a
poco escucho sus pasos desvanecerse detrás de mí.
-Eden… -me detengo
algo nervioso. Eden hace lo mismo y me mira.
-Su nombre es June
Iparis, es todo lo que te diré. Ahora alcánzala o de lo contrario te
arrepentirás el resto de tu vida.
No tiene que decir
más, le sonrió y voy corriendo para alcanzarla. Mis pulmones quieren estallar,
mi corazón late violentamente, y no estoy muy seguro si realmente es por ella.
La diviso entonces, se dirige a la estación de tren. Apresuro mis pasos hacia
ella. Estoy emocionado y asustado a la misma vez. Estoy tan cerca. Ella se detiene entonces y
me mira por encima de su hombro, tal vez escucho mis pasos.
La miro, vamos Day,
di algo. Ahora que la tienes al frente di algo. Demonios, por qué no me detuve
a pensar en mis palabras antes de correr como un loco hacia ella. Estoy
asustado. Vamos Day, suelta una palabra.
-Disculpa – suelto de
repente -¿Nos hemos conocido antes?
Oh vaya, que bonita
forma de empezar una conversación. ¿No se te pudo ocurrir nada mejor que decir?
Ella voltea lentamente.
-No –susurra –Lo
siento. –Noto debilidad en su voz, deseo desesperadamente poder recordarla de
nuevo. Y esa voz… empezaba a creer que nunca la había escuchado hablar. Su voz
era una simple alucinación en mis recuerdos. Realmente no podía recordar su
voz. Eso me hizo sentir lamentable.
Frunzo el ceño ante
su comentario, estoy confundido. Paso una mano por mi cabello, ella se queda
mirando mi mano. Cuando descubro por qué no puedo evitar sonreír. En mi dedo, llevaba
un anillo de sujetapapeles que encontré entre mis cosas y cuando apareció en mi
memoria, estaba confundido, solo tenía pocos recuerdos y en ellos estaba ella. Eso
probaba que era cierto. Tal vez ella me lo pudo haber regalado. Sin duda lo
nota, puedo escuchar su respiración fuerte golpeando contra sus pulmones. Y sé
que aunque mi mente no recuerde, mi corazón recuerda que tenemos un pasado. No
me voy dar por vencido, quiero recordar y ella me va a ayudar a hacerlo. Ella
me mira, rebusco en su rostro con una suave mirada y sacudo la cabeza.
-Te he conocido
–Murmuro –Hace mucho tiempo. No sé dónde, pero creo que sé por qué.
-¿Por qué, entonces?
–pregunta con amabilidad.
Me quedo un minuto en
silencio, entonces me acerco a ella, lo suficiente como para ver que sus ojos
son unos marrones oscuros muy profundos. Rio un poco y siento mis mejillas
volviéndose rosa. Ella se pone nerviosa, pero no evita mi mirada.
-Lo siento. Esto va a
sonar tan extraño. –June por favor, dame una señal de que quieres que te
recuerde por favor –yo… -empiezo y trato de buscar las palabras adecuadas para
decir lo que tengo que decir. –He estado buscando durante mucho tiempo algo que
creo que he perdido.
Sí ¿fueron las
palabras correctas verdad? Observo como sus pupilas se agrandan y parpadea
nerviosamente. Responde entonces.
-No es extraño para
nada
Sonrío en respuesta,
ella recuerda. Solo que noto algo de inseguridad ¿Por qué no está segura? Yo
quiero recordar. Siento un anhelo dentro de mí que está seguro de que si paso
más tiempo con ella, todos los recuerdos pueden llegar a mi otra vez.
-Sentí como si
hubiera encontrado algo cuando te vi ahí atrás. ¿Estás segura de que… no me
conoces? ¿Te conozco?
La noto nerviosa, eso
me gusta. Me gusta que este así por mí. Yo le importo. Estoy seguro de que por
su mente están pasando millones de pensamientos. Vamos June, ayúdame a
recordarte, yo quiero recordarte. Me preguntó si ella tiene la respuesta a todas
las preguntas que están circulando por mi cabeza. Ella duda en su respuesta
pero finalmente habla.
-Tengo que reunirme
con varios amigos.
-Oh, lo siento
–aclaró mi garganta, y no puedo evitar la decepción en mi voz. Ella quiere
irse, tiene amigos con quién se reunirá. Seguramente entre ellos se encuentre
Anden. Su novio. Aún está con él. Que no note tu decepción Day, vamos –Yo
también de hecho. Una vieja amiga en el sector Ruby.
Sus ojos se agrandan
al escuchar mi comentario.
-¿Tu amiga se llama
Tess? -pregunta dubitativa.
Es mi turno de verme
sorprendido. ¿Cómo ella conoce a Tess?
-La conoces.
Afirmo, no es una
pregunta. Hasta ahora sabía que ella formaba parte de mi pasado, pero conoce a
Tess. Ella sabe muchas cosas de mí y yo no sé nada. ¿Qué está pasando?
-Sí –afirma. Aunque
su respuesta ya le veía venir.
Nos miramos el uno al
otro el rostro en silencio. Mi mirada está seria. Esta chica sabe quién soy.
Tenemos un pasado, e imaginarme que realmente habremos sido algo y ahora no
puedo recordar bien duele. También el hecho en que haya pasado diez años desde
la última vez que la vi en ese hospital en donde se despidió de mí. Todo lo que
debió de haber pasado. Me siento triste. Pero también emocionado de que pude
haber tenido algo con esta maravillosa chica. Después de verla en sueños no
pude evitar investigarla un poco. Es tan talentosa, inteligente, brillante…
hermosa ¿Por qué las cosas terminaron siendo de este modo? Ella… Mi mirada se
pierde entonces. Recuerdo…
-Lo recuerdo –digo.
Es ella, aquella
chica que conocí en las calles de Ruby. La
chica que ayudo a Tess. Recuerdo haberla ayudado a que no volviera a
entrar en otra pelea. Recuerdo que la bese en uno de los callejones del sector Ruby
y me gustó mucho. Ella trabajaba para la república, ella planeaba encontrarme y
capturarme, yo era el criminal más buscado de la república. Recuerdo a los
soldados de la república emboscando mi casa, ella no sabía que yo no había
matado a su hermano. Recuerdo escapar juntos. Besarnos de nuevo. Recuerdo a mi
madre… Mi hermano… Murieron… pero no fue su culpa, nunca lo fue, fueron las
circunstancias. June, es June. Después de todo este tiempo.
-Eres tú –susurro y
hay asombro en mi voz.
-¿Lo soy? –susurra
también y su voz está temblando.
Estoy tan cerca de
ella, veo sus ojos. Es real, esto no es recuerdo. June está aquí. Mi corazón
está saltando. El dolor vuelve pero siento que de alguna manera puede ser
apagado si tan solo la toco. Tengo tantas preguntas.
-Espero –respondo
suavemente –poder conocerte de nuevo. Si estás dispuesta a ello. Hay una niebla
a tu alrededor que me gustaría aclarar.
Hemos pasado por
mucho y aún tengo dudas que me están matando por dentro. Sé que las cicatrices
que están conmigo nunca se irán, pero quiero que ella este ahí conmigo. Ella
también tiene cicatrices lo recuerdo, pero estaré ahí con ella. Y quizás con el
tiempo podamos curarnos, podamos volver a donde estábamos antes. Pero no estoy
seguro. June siempre ha sido testaruda. Me alegra recordar eso. Solo me
observa, no sabe qué hacer, no quiere dar el primer paso. Sin embargo no está
incomoda, no da ningún gesto de que se quiera ir. Y eso me alegra demasiado.
Ella quiere esto también, pero no está segura. Yo estoy seguro, no me daré por
vencido. Y si creía alguna vez que no existía el destino, empiezo a creer que
si existe. Ha pasado mucho y sin embargo estamos aquí. No me daré por vencido.
Y si ella no quiere venir hacía mí, yo iré hacia ella.
Me acerco, tomo su
mano y la cierro en un apretón. Y solo con ese gesto siento chispas por todo el
cuerpo y siento todo el amor que había
olvidado liberarse a través de mis venas. No puedo creer que esto esté pasando.
Y sé que ella también lo nota. Puedo sentirlo con solo tocarla. La toco y el
dolor comienza a desvanecerse para liberar ahora emoción y esperanza. Veo que
le empiezan a lagrimear los ojos y tengo la esperanza de que resultará bien.
Tiene que resultar bien.
-Hola –digo –Soy
Daniel.
-Hola –contesta –soy
June.
FIN

Comentarios
Publicar un comentario